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Cómo trabajamos

A veces nuestro trabajo es muy complicado, pero tenemos una recompensa, cuando vemos como la gente desesperada se convierte en personas felices, cuando les ayudamos. Para la pareja de Alemania la aplicación del programa con el uso de maternidad subrogada fue la única opción de hacerse padres. Y gracias a nosotros, les salió todo bien. Utilizamos cada oportunidad, para dar felicidad de hacerse padres a la gente, nos decidimos a tomar los casos más complicados y extraordinarios y al final conseguimos éxito. Y cada vez, cuando gracias a mis esfuerzos se produce el nacimiento de una nueva vida y una familia se hace más grande, siento satisfacción y orgullo.

“Ya durante muchos años no conseguimos tener un hijo. Y la Fecundación in vitro no funciona. Todas las transferencias de embriones en el útero nunca terminan con éxito. Casi estamos desesperados. La única opción que tenemos ahora es la maternidad subrogada. Pero, ¿merece la pena tomar esta decisión?” Por motivo de las particularidades de mi actividad profesional a menudo oigo esto. Los miedos y las supersticiones generalmente impiden a una pareja a decidirse a la maternidad subrogada, aunque en estos casos es el medio reproductivo que comprende la única solución del problema. En calidad de la respuesta en las preguntas de este tipo, quiero contaros una verdadera historia, en la que el mismo problema fue solucionado con éxito con ayuda de la maternidad subrogada, y la familia obtuvo el niño tan esperado.

En principio me quiero presentar. Soy el médico-reproductólogo con 18 años de experiencia, candidato a doctor en ciencias médicas. Inicialmente trabajé en un hospital público, me dedicaba a los problemas de infertilidad. Pero luego pasé a una clínica de maternidad subrogada del catedrático Feskov, porque aquí podía crecer y perfeccionarme constantemente desde el punto de vista profesional. Aquí conseguí pasar un curso profesional de especialistas de fama mundial de EE.UU. y Japón. Soy el miembro de la asociación de ERSHE, y en el año 2015 me hice el miembro de ASRM que era una organización más progresiva del sector de innovaciones de las tecnologías reproductivas. Lo que más me gusta es que mi trabajo en la clínica me ayuda a combinar las prácticas con la actividad científica, pero lo más importante es que me da más posibilidades de ayudar a las parejas que sueñan con tener hijos.

 

Entonces, hace 2 años acudió a nuestra clínica una pareja de Alemania. Tuvieron un problema múltiple: La mujer tuvo el diagnóstico determinado aún en Alemania de la infertilidad secundaria, y su esposo también tuvo problemas del carácter reproductivo. Al mismo tiempo la pareja fue de mediana edad, ambos tuvieron mucho más de 40 años. Soñaron con tener hijos y antes de acudir a nuestra clínica, habían probado los servicios de otras clínicas, tanto en Kyiv, como en Moscú. En principio todas las clínicas tuvieron una aptitud bastante buena a esta gente, pero con el tiempo resultaba que no podían resolver su problema. Al final resultaba que no eran capaces de ayudarles. La pareja se sentía desesperada y casi se resignó a no poder tener hijos, cuando les recomendaron nuestra clínica como la última oportunidad.

En primer lugar, hicimos una exploración detallada. La mujer nunca tuvo hijos, pero teniendo 20 años hizo un aborto. Para nosotros esto significaba, que sus óvulos son capaces a la fecundación con espermatozoide. Resultó, que la mujer tuvo la colocación reducida de folículos antrales en los ovarios. En otras clínicas les dijeron, que lo único que podían hacer es utilizar el ovario donado. Pero la mujer insistía en utilizar sus propios ovocitos. Tenemos nuestros propio métodos, que nos permiten obtener un buen resultado incluso para los ovarios en dichos casos (es la medida de exclusividad de nuestra clínica entre otros centros de maternidad subrogada). ¡Para obtener sus ovarios hemos diseñado un plan individual de estimulación de ovulación, y al fin y al cabo conseguimos éxito!

El espermiograma fue bastante contradictorio: solo tuvo 8 % de espermatozoides de forma normal. Pero realizamos un estudio en FISHtest, que nos reflejaba la estabilidad cromosómica en el proceso de maduración de los espermatozoides y averiguamos, que una parte de espermatozoides se corresponde con los estándares.

En consecuencia conseguimos utilizar los propios ovarios de la mujer y espermatozoides del hombre, para obtener 7 cigotos, que se colocaron en un sistema especial, que fue controlado constantemente por un ordenador especial. Al tercer días solo quedaron 2 embriones de alta calidad. Al quinto día hicimos una biopsia de la trofoectoderma, que requiere una aptitud especialmente cautelosa del embriólogo y que sabemos hacer muy bien. Los resultados del estudio genético del material mostraron que solo un blastocisto es saludable, es un niño con un conjunto normal de cromosomas. Esto significaba que era el momento de pasar a la siguiente etapa.

En aquel momento la clínica ya tuvo un contrato firmado con esta pareja. Se estipularon los plazos y se seleccionó la madre subrogada.

Clinic de la Donación y de la Maternidad de Sustitución de la clínica del profesor Feskov

La transmisión del embrión en el útero se produjo con éxito y al final conseguimos embarazo. Durante todo el curso del embarazo controlamos el desarrollo del feto. Se hizo un diagnóstico prenatal, hicimos un par de screenings, hicimos ultrasonidos sistemáticos. La madre subrogada se encontraba bajo nuestro control.

Y el resultado fue exitoso: el parto pasó bien. Para la pareja de Alemania fue un evento muy esperado, casi un milagro. Fue un verdadero placer para nosotros de ver sus caras felices, cuando les mostraron su hijo. Tardamos poco tiempo en tramitar todos los documentos, tenemos un departamento especial que soluciona dichos asuntos. También son unos verdaderos especialistas, por eso todos los temas jurídicos relacionados con la legalización se solucionaron muy rápidamente, a pesar que la pareja fue de Alemania, donde existen ciertas complicaciones de la tramitación. Y ya en un par de días, después del parto la familia que ya consistió de tres miembros, volvió a su casa en Alemania. En un par de meses, hablé con el coordinador de dicha pareja, y me dijo que la familia estaba bien y me sentí muy feliz por ellos.

A veces nuestro trabajo es muy complicado, pero tenemos una recompensa, cuando vemos como la gente desesperada se convierte en personas felices, cuando les ayudamos. Para la pareja de Alemania la aplicación del programa con el uso de maternidad subrogada fue la única opción de hacerse padres. Y gracias a nosotros, les salió todo bien. Utilizamos cada oportunidad, para dar felicidad de hacerse padres a la gente, nos decidimos a tomar los casos más complicados y extraordinarios y al final conseguimos éxito. Y cada vez, cuando gracias a mis esfuerzos se produce el nacimiento de una nueva vida y una familia se hace más grande, siento satisfacción y orgullo.


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